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domingo, 14 de julio de 2013

Sector agrícola colombiano interesa a inversionistas rusos

En el marco de la VII Comisión mixta Colombo-Rusa, celebrada en Moscú, el país euroasiático manifestó su interés en canalizar inversiones y financiar la producción que asegure el suministro de banano, cacao para su industria de confites y chocolates, tabaco, frutas, hortalizas, carne bovina y soja.

Un importante grupo de empresarios de Rusia manifestaron al Gobierno colombiano su interés por realizar importantes inversiones en el sector agrícola y pecuario de Colombia.

En ese propósito y en el marco de la celebración de la VII Comisión mixta Colombo-Rusa, celebrada en Moscú, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia y su contraparte rusa, acordaron establecer una hoja de ruta.

Las autoridades agrícolas de los dos países adelantarán un trabajo de cooperación conjunta para preparar y coordinar la llegada al país de inversionistas rusos que estén avalados por el Gobierno de ese país.

Rusia está interesada en asegurar materias primas alimenticias para su mercado y su agroindustria.

De la parte rusa se hizo saber del interés en acuerdos para canalizar inversiones y financiar la producción que asegure el suministro de banano, cacao para su industria de confites y chocolates, tabaco, frutas, hortalizas, carne bovina y soja.
Las autoridades de ese país le pidieron al Ministerio de Agricultura de Colombia orientar y apoyar el proceso dirigido a participar con inversiones en productos determinados aportando, por ejemplo, maquinaria, equipos e insumos que permitan asegurar, en el largo plazo, el suministro de alimentos.

miércoles, 26 de junio de 2013

PROYECTO DE REORGANIZACIÓN TERRITORIAL

PRESENTACIÓN
La división político-administrativa internacional es la consecuencia de hechos políticos, militares, económicos y sociales que condujeron a los pueblos a pactar territorialmente los límites del ejercicio del poder que los identifica, es una resultante que previene o soluciona los enfrentamientos que puedan suscitarse y que posteriormente en algunos países se refleja como un comportamiento a seguir en las subdivisiones territoriales internas.
La Propuesta inicial de Estructuración de la División Político-Administrativa de la República de Colombia presentada al Señor Presidente Virgilio Barco Vargas tenía como objetivos concienciar la falta de cobertura del Estado sobre todo el territorio nacional al definir unas áreas o zonas críticas y programar un tipo de división funcional, es decir, pasar del estado de respuesta a problemas sentidos al de prospección de la distribución de los Poderes Públicos sobre la Nación para desarrollarla integralmente. Se tuvo en cuenta la caótica situación que vivía el País en dichas Zonas y se aspiraba a solucionar en corto plazo muchos de los gravísimos problemas que la falta de presencia del Estado causaba en más del 73% del territorio nacional. El documento presentado fue una sinopsis del extenso manuscrito terminado en 1987 que fue donado como trabajo investigativo al Instituto Geográfico Agustín Codazzi  IGAC en 1989.
El Señor Presidente Barco delegó al Señor Viceministro de Gobierno Doctor Fabio Villegas Ramírez para recibir la Propuesta, y efectivamente lo hizo el 27 de julio de 1987 y seguidamente la envió a estudio en el Departamento Nacional de Planeación de donde salió para su destinatario: el Señor Presidente Barco en diciembre del mismo año; Sin embargo me fue manifestado por parte de este Departamento el 10 de diciembre, antes de que el destinatario la leyese, que no estaba de acuerdo con sus políticas.
Han pasado veintidós años y el Estado colombiano mantiene las áreas que denominé ZONAS CRÍTICAS en el mismo olvido, razón por la cual en la presente actualización las denomino ZONAS EN ABANDONO. Es de anotar que se ha pretendido ejercer el gobierno sobre ellas con la presencia de la Fuerza Pública, pero también, que a estas instituciones no les compete prestar todos los servicios que son función indelegable del Estado como la salud; educación; trabajo; investigación, salvaguarda y fomento de los recursos naturales renovables y no renovables; construcción de vivienda, vías de comunicación; y demás servicios públicos como agua potable y de regadío, telecomunicaciones, alcantarillado, etc. todo lo cual es función y responsabilidad de los gobiernos Nacional, Departamental y Municipal, pero si continúa mal distribuido el territorio que atienden les es imposible cumplir con ellas.
Quiero hacer énfasis en que la propuesta no tiene ningún matiz partidista sino que es un trabajo geográfico aplicado a una función política, en el sentido etimológico de la palabra, cual es la deorganizar o reorganizar geográficamente el territorio colombiano para beneficio de sus habitantes y en general de toda la nación.

HUGO SALAMANCA PARRA.
Tomado del Enlace; http://www.hugosalamancaparra.net/K001%20Pagina%20Principal.htm


miércoles, 19 de junio de 2013

EL HAMBRE Y LA EROSIÓN DEL POTENCIAL HUMANO

MUCHO MÁS grave que la erosión de la riqueza del suelo, que se produce lentamente, es la violenta erosión de la riqueza humana, es la inferiorización del hombre provocada por el hambre y por la desnutrición. Basta ver que, en todo el Extremo Oriente, el número de desnutridos abarca más del 90% de los habitantes; que, en la América Latina, más de los dos tercios de la población están compuestos de individuos mal nutridos, mal vestidos y mal alojados, en Inglaterra, antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, conforme al notable informe del científico sir John Boyd Orr, más tarde Director General de la F. A. O., cerca de la mitad de la población estaba sujeta a los efectos nocivos del hambre, viviendo un 40% en un régimen de hambre parcial (deficiencias específicas) y un 10%, en un régimen de hambre global, de grave deficiencia de todos los principios alimentarios. Cuando en 1936, la Alemania Hitlerista llamó al servicio militar a los jóvenes nazis, de los presentados a examen, apenas el 75% pudieron ser aceptados. Y en el año 1938, apenas el 55%. El número de incapaces, de débiles mentales y de deformes crecía en forma alarmante en el seno de la raza «superior». En un país nuevo como la Argentina, se verificó que desde 1920 a 1940, el número de los rechazados por incapacidad física entre los convocados para el servicio militar subía del 30% al 42,2%. Guillermo Ruse atribuía a la desnutrición la causa principal de ese progresivo aumento del número de incapaces. Asimismo en los Estados Unidos, país considerado como el mejor alimentado del mundo, el servicio encargado de la selección para el alista-miento verificó que de 14.000,000 de individuos examinados, apenas 2.000,000 reunían realmente los requisitos de salud exigidos, esto es, apenas el 15%. Se ve así que no es un grupo, una raza o un país los que están en decadencia, sino la humanidad in totum. El propósito de este libro es estudiar el terrible fenómeno de la erosión que el hambre está provocando en el hombre y en la civilización.

Erosión que amenaza remover y apagar de una vez, de la superficie de la Tierra, toda esa gigantesca obra humana esculpida por el trabajo arduo de centenares de sucesivas generaciones. Si la humanidad no pone en práctica, con urgencia y en escala universal, medidas capaces de trabar la acción corrosiva del hambre, no tardarán en desmoronarse y ser arrastradas por el polvo del tiempo todas las creaciones del ingenio humano, y eso mucho antes que la erosión natural haya consumido los incalculables recursos potenciales del suelo. Y la humanidad que hoy se estremece ante el peligro remoto de un mundo transformado en desierto por el agotamiento de sus recursos naturales, asistirá al paradójico advenimiento de un mundo despoblado y desierto, no obstante, hallarse pleno de fertilidad y de potencialidades geográficas.
No encierra esta afirmación ninguna profecía macabra, sobre una nueva forma de fin del mundo, porque creemos en la fuerza biológica y social de las necesidades, fuerza que siempre condujo a la humanidad al camino de la supervivencia en los momentos más críticos de su historia. El hambre misma será la conductora y el resorte fundamental de una revolución social adecuada para alejar progresivamente al mundo de la orilla de ese abismo que amenaza devorar la civilización con avidez mayor que la de los océanos cuan-do amenazan engullir nuestros suelos. Somos, pues, optimistas y vemos en las refriegas y en las agitaciones sociales de nuestros días, signos de nuevos tiempos, en los que será finalmente alcanzada la; difícil victoria sobre el hambre, victoria capital para la estabilidad social de los grupos humanos. Pero si en nuestros pronósticos acerca del futuro de la humanidad nos sentimos llenos de optimismo, mucho más reservado es ese optimismo, cuando se trata del bienestar y de la tranquilidad de la generación actual y de las más próximas.
Tememos que esas generaciones tengan que pagar un precio demasiado alto por esa maravillosa victoria sobre el hambre. Es que en) el mundo de las realidades sociales, las ideas sólo se propagan cuando se sobreponen a alguna necesidad indiscutible de determinado momento histórico. Y una gran parte del mundo aún no se ha con-vencido enteramente de la necesidad de acabar de una vez con el hambre. Continúa pensando que es más importante mantener regionalmente sus altos standards de vida y, socialmente, ciertos privilegios de clase, que combatir el fenómeno del hambre en el escenario universal. Y mientras así piensen muchos, el mundo continuará bajo la amenaza de las hecatombes de guerra y revoluciones, hasta que la necesidad de sobrevivir a cualquier costo obligue a los privilegiados a abandonar sus privilegios.
Este libro es una pequeña contribución individual al indispensable trabajo colectivo, para tratar de apresurar la madurez de esta idea, la apremiante necesidad de iniciar una batalla mundial por el exterminio del hambre.
Con su publicación queremos contribuir, aunque sea con una parcela infinitésima), a la construcción del plan de resurgimiento de nuestra civilización, a través de la revalorización fisiológica del hombre.   

Seguir Leyendo: en Geopolítica del Hambre.

lunes, 17 de junio de 2013

ABUNDANCIA Y MEZQUINDAD DE LA NATURALEZA

GEOPOLITICA DEL HAMBRE   Por: JOSUE DE CASTRO, 1946

ABUNDANCIA Y MEZQUINDAD DE LA NATURALEZA:

La tentativa de probar que el hambre es un fenómeno natural, que  obedece a una especie de ley de la naturaleza, no encuentra apoyo en los conocimientos científicos de nuestros días. Basta el análisis de algunos datos estadísticos fundamentales, para que quede cabal-mente demostrado todo su artificio: de la superficie total de la Tierra, los mares ocupan el 71% y el 29% restante representa la parte sólida de nuestro planeta. Abarca, esta parte, una zona aproximada de 56 millones de millas cuadradas de superficie, con los más diferentes tipos de revestimiento natural: el 30% está cubierto de selvas; el 20% de campos abiertos; el 18% representa el relieve montañoso y el 33% suelos desérticos, de tipo caliente o de tipo polar. Según apreciaciones de especialistas como Robert Salter y Holmer Shantz del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, apenas 25.000,000 de millas cuadradas— por lo tanto cerca de la mitad de los suelos del planeta— permiten alguna clase de explotación agrícola a través de los métodos actuales de utilización de la tierra. Esta apreciación nada exagera, porque excluye del cómputo de las tierras laborables el 50% de los suelos del mundo, representados por las regiones desérticas y montañosas, a pesar de haber ya obtenido, en los últimos años, algunos triunfos decisivos de téc-nica agrícola en lo que respecta a la producción en regiones de esos tipos. Basta recordar que en los desiertos tropicales muchos cientos de miles de hectáreas fueron abiertos a la agricultura gracias a los modernos métodos de irrigación, y que los rusos, con sus sorprendentes procedimientos agrícolas, están incorporando a la zona pro-ductiva de su país una larga franja de los desiertos polares. Regiones como la península de Kola, a 67° 44' de latitud norte, por lo tanto a más de 3 o de latitud sobre el círculo polar ártico, producen hoy trigo, cebada, nabos, zanahorias, arvejas, rábanos, calabazas y pepinos, para proveer a sus 150,000 habitantes;11 y aún más al norte, en la península de Taimir, que comprende las tierras del extremo norte del conjunto euroasiático, distante apenas 850 millas del polo norte, se cultivan hoy plantas seleccionadas con los métodos de «vernalización» del agrónomo Lisenko, que acomodan su crecimiento y madurez al cuarto período del verano polar. En medio del desierto polar surgirán así, como indiscutibles conquistas de la técnica, verdaderos oasis con plantaciones productoras de batata, de maíz, de frambuesas, etcétera. En aquellas latitudes, esas plantas no sólo producen, sino que producen bien: una variedad de batatas cultivadas al norte del círculo polar produce 200 quintales por hectárea; en cuanto al centro del continente euroasiático, la producción media es de apenas 100 quintales.
Pero dejando de lado esas conquistas más recientes, de valor económico todavía discutible, y tomando por base los cálculos conservadores de los técnicos norteamericanos señalados, verificamos igualmente que no se puede atribuir el hambre a una supuesta mezquindad de la naturaleza; esos cálculos indican que la tierra ofrece al trabajo humano, para atender a sus necesidades alimentarias, cerca de 16,000 millones de acres; corresponden, pues, en relación a la población actual de la tierra, cerca de ocho acres por individuo. Según los cálculos de entendidos en agricultura y nutrición que estudiaron, a la luz de conocimientos modernos de nutrición, la correlación entre la zona cultivada y el suplemento alimen-tario,12 son necesarios apenas dos acres por persona, para proveer los alimentos indispensables a una dieta racional; casi cuatro veces menos, por lo tanto, de lo que la naturaleza pone a disposición del hombre. Otra prueba de la carencia de fundamento de la teoría natural del hambre reside en el hecho de que, hasta hoy, la región cultivada por la humanidad no alcanza a 2,000 millones de acres. 

Para tener el Libro completo, les dejo el siguiente enlace:

viernes, 14 de junio de 2013

El ICA Incentiva en los Agricultores la Producción Ecológica - 11 de Junio de 2013

http://www.agronet.gov.co/www/htm3b/popup2uniNuke_2011.asp?cod=671

El ICA Incentiva en los Agricultores la Producción Ecológica - 11 de Junio de 2013

El ICA, desde sus actividades misionales de inspección, vigilancia y control en la producción primaria, está liderando la sanidad e inocuidad de los alimentos que se producen bajo prácticas alternas a las convencionales, incentivando la producción agropecuaria ecológica en el país. 

El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, inició la capacitación a pequeños y medianos  productores en buenas prácticas de producción ecológica,  que incluye entre otros temas, la elaboración y uso adecuado de abonos orgánicos y extractos vegetales para uso directo,  manejo de plagas, certificación ecológica, así como la implementación de estrategias de control,  con el fin de contribuir al mejoramiento y competitividad de la producción de este tipo de alimentos.

Igualmente, inició la realización de eventos de capacitación a los líderes de inocuidad de las 32 seccionales departamentales, con el propósito de brindar lineamientos y asesorar la producción ecológica. Durante el proceso de la formación de la Cadena de Producción Ecológica, el Instituto participó activamente en su estructuración, articulación y  consolidación a nivel regional y nacional.

Otro tema importante es el relacionado con la  difusión y promoción de los Bioinsumos para ser utilizados en la producción ecológica, los cuales se encuentran reglamentados por la Resolución 698/11 del ICA, siendo  Colombia es el único país suramericano que cuenta con una norma de Bioinsumos aplicable en producción ecológica.

Del mismo modo, el Instituto, a través de la Dirección Técnica de Inocuidad e Insumos Agrícolas, desarrolla acciones y actividades orientadas a mejorar la calidad de los alimentos ecológicos que provienen de este sistema de producción agropecuario. Estas jornadas se realizan en los departamentos que cuentan con las mayores áreas certificadas de tercera parte, en producción ecológica.

A partir del año 2012 y en lo que va corrido de este año, el ICA ha enfocado sus esfuerzos en representar al país y en llevar a cabo todo el proceso técnico de la formulación de la propuesta de la Norma Andina sobre el “Reglamento Técnico de Producción Orgánica”, el cual se encuentra en proceso de aprobación y oficialización. Esta nueva norma supra nacional aplicará para los cuatro países miembros de la CAN, (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) a fin de dar garantía en la producción orgánica al mercado nacional e internacional y facilitar su comercio en la subregión y  con países terceros.

Finalmente,  y entre mutuo acuerdo con el ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural,  se ha establecido que el Sistema Nacional de Control pase a ser parte del Instituto, como entidad responsable de fiscalizar el desarrollo de la producción primaria ecológica en el país. Teniendo en cuenta lo anterior, se está trabajando en la modificación de la Resolución MADS 187 de 2006 y se espera que para finales de este año el sistema quede bajo el control del ICA; el fomento a la producción ecológica continuará a cargo del Ministerio de Agricultura.

Esta reasignación de funciones de fomento y control a la producción agropecuaria ecológica, permitirá la dinamización del sector  a nivel nacional, y facilitará el ingreso de estos productos en los mercados internacionales.

Datos de interés:

En el 2012  el área total en producción ecológica en Colombia,  fue de 40.936 hectáreas, siendo  los departamentos de mayor producción:

Caldas                 2.032 Hect. (Café, caña, frutales, hortalizas)
Cauca                  1.063 Hect. (Café, cacao)
Cesar                   4.651 Hect. (Café, frutales)
Magdalena            8.380 Hect. (Aceite palma, café)
Santander            5.825 Hect. (Café, caña, cacao, frutales)
Valle del Cauca     3.011 Hect. (Caña azúcar, café, cacao, frutales, pastos, plátano


martes, 11 de junio de 2013

El Desarrollo de la Agricultura en Rusia

http://www.newcounsel.org/index.php?option=com_content&view=article&id=326&Itemid=6

Los agricultores rusos se preparan para ingresar en la Organización Mundial de Comercio (OMC) en  condiciones óptimas.
Elena Skrynnik, ministra de agricultura de la Federación Rusa, anunció que el año próximo el apoyo estatal a los agricultores será de 9 mil millones de dólares sobrepasando en un 50% el monto programado. Además, Rusia podrá seguir fijando cuotas para la carne importada. Pero la comunidad mundial tampoco saldrá perdiendo con el ingreso de este país a la OMC.
Actualmente Rusia cuenta con uno de los potenciales agrícolas más importantes del mundo. El país cuyo territorio es habitado por poco más de 2 por ciento de la población del planeta, posee un 9 por ciento de la totalidad de las tierras arables productivas, más de 2,5% de los pastizales y un 20% de las reservas mundiales de agua dulce. Andrei Terejin, miembro de la Unión Nacional de Industriales y Empresarios, opina que Rusia podrá alimentar a su propia población y también a los vecinos próximos y lejanos:
—El mundo mira esperanzado a Rusia y su agricultura. Por la extensión de territorios desocupados y asequibles para la producción agrícola sólo Rusia ofrece recursos por aprovechar en el contexto de crecimiento de la  población, demanda global de alimentos y sи déficit. Por eso el desarrollo de la agricultura nacional tiene, en perspectiva, importancia global. En cualquier país del mundo la agricultura ha sido y será un punto delicado que requiere de ingentes inversiones a título de apoyo estatal al sector. No somos la excepción y tampoco nos faltan problemas. Aunque el problema de los alimentos o, mejor dicho, de su déficit, no se plantea aquí en los mismos términos que en otros países. Ahora contamos con la base material, pero también arrastramos la difícil herencia de los años 90 del siglo pasado cuando el sistema agrícola quedó destruido. Tampoco debemos olvidar las condiciones climáticas complicadas en las que subsiste nuestra agricultura.
Existen otras dificultades que son superables y guardan relación en primer término con la componente financiera. Es preciso ayudar a los agricultores en la creación de la infraestructura necesaria que escasea en Rusia, sobre todo en los lugares apartados, dice Andrei Terejin:
—Тenemos dificultades. No cabe duda de que el sector es viable y ha estado ascendiendo, pero tal y como se presenta la situación, sobre todo con vista al ingreso de Rusia en la OMC, se incrementará la carga sobre el mismo. En este contexto importa adoptar medidas eficaces y operativas que estimulen su desarrollo.Nuestro ritmo de desarrollo es alto y no podemos permitir que descienda.
Los productos agrícolas rusos son de calidad y gozan de buena demanda en el mercado interno. Los agricultores confían en que también encuentren a su comprador en el exterior. Andrei Terejin está convencido de que “habrá comida para todos”.
Vale la pena recordar que antes de la revolución de 1917 Rusia era el principal proveedor de productos agrícolas a Europa. Por analogía con las realidades de hoy, cuando la Federación de Rusia es uno de países de primera línea que mantienen y garantizan la seguridad energética de Europa, a principios del siglo XX el imperio ruso era garante de la seguridad agrícola europea. Durante siglos Rusia ha venido jugando el papel de importante exportador mundial. Los barcos europeos surcaban los mares usando velas fabricadas en Rusia y los aparejos de estos veleros también estaban hechos de cáñamo ruso. Y las mejores maderas para la construcción naval eran de origen ruso.
Más información:

viernes, 24 de mayo de 2013

http://www.youtube.com/watch?v=nO5WoBAc4p8&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=nO5WoBAc4p8&feature=related

LA AGRICULTURA DEL FURURO

http://www.dailymotion.com/video/xca80m_los-cultivos-hidroponicos-en-casa_tech
http://www.slideshare.net/AlvaroPuentesMolina/presentacin-agricultura-de-precisin
http://www.slideshare.net/AlvaroPuentesMolina/presentacin-agricultura-de-precisinhttp://www.slideshare.net/AlvaroPuentesMolina/presentacin-agricultura-de-precisin

IPC, Ingenios de Producción Colectiva


Alimentación

El sistema agroalimentario actual, impuesto desde mediados del siglo XX tras la llamada Revolución Verde, supuso el incremento en la producción de alimentos a escala global. Sin embargo, esto no ha significado la erradicación de la miseria, superándose en el año 2009 los 1.000 millones de personas hambrientas por primera vez en la historia de la humanidad, mientras otros tantos, en los países enriquecidos, sufren los efectos de una alimentación con excesivos aportes de grasas, azúcares y químicos, que conducen a enormes tasas de obesidad, colesterol, diabetes o alergias.
Es evidente que no se trata tanto de un problema de cantidad de alimentos, dado que se producen excedentes agrícolas, como de un desigual reparto de acceso a los mismos a través de unas reglas del mercado, injustas, que desarticulan las economías agrarias locales, generan la pérdida de la soberanía alimentaria1 de los pueblos, miseria y éxodo rural.
Por otro lado, a través de los monocultivos agroindustriales, se pierden de toneladas de valiosa tierra fértil, las aguas se sobreexplotan y se contaminan de nitratos y tóxicos, se pierde biodiversidad de semillas y razas ganaderas, se incrementa la emisión de gases de efecto invernadero debido a la dependencia del petróleo del sistema agroalimentario y de las grandes distancias de transporte de los alimentos, etc.
Todo ello debido al actual modelo de producción, distribución y consumo de alimentos, controlado por las grandes corporaciones del sector, de carácter insostenible tanto desde el punto de vista ecológico como social, pero que supone el continuo incremento de beneficios en manos de unas pocas multinacionales del sector biotecnológico de los transgénicos, industria química (pesticidas, herbicidas y fertilizantes) y agroalimentario en general.
Ante esta situación, en la que los perdedores son los/las agricultores/as y los/las consumidores/as finales, proliferan muchas experiencias alternativas de producción y comercialización de alimentos que fomentan un consumo responsable, sano, sostenible y equitativo, mediante estructuras de participación y acción colectiva.